sábado, 10 de junio de 2017

Noches Isabelinas: Temporada 2017 (Sierra de Guadarrama, Madrid).

Durante el siglo XIX, científicos y naturalistas de toda Europa se afanaban en descubrir y dar a conocer al mundo, multitud de especies de animales y plantas que hasta entonces se habían escapado de los ojos del mundo científico. Uno de ellos era el suizo Juan Mieg (1780 - 1859), quien aseguró durante años que en los bosques de Guadarrama vivía la mismísima Mariposa Luna (Actias luna), hasta entonces sólo conocida en Norteamérica.
Mariposa Luna (Actias luna).
Recién llegado de Barcelona, un joven científico riojano llamado Mariano de la Paz Graells  (1809 - 1898) se instaló en San Lorenzo de El Escorial. Trabajaba como catedrático de Zoología en el Museo de Ciencias Naturales de Madrid. Allí fue donde conoció a Juan Mieg, quien le habló de la existencia de una Mariposa Luna en la Sierra de Guadarrama.
Mariano de la Paz Graells
Once años tardó Graells en localizar a aquella misteriosa criatura. Fue durante la primavera del año 1849, mientras paseaba con su perra Linda por una zona de los Pinares Llanos de Peguerinos (Ávila), cerca del Valle de Cuelgamuros.
Graells y su perra "Linda".
No era precisamente la auténtica "Mariposa Luna", pero sí una hermosa criatura muy similar, emparentada con ella, a la que Graells bautizó como la "Mariposa Isabelina", en honor a la Reina Isabel II. 
Dibujos originales con los que Graells describió a la Mariposa Isabelina.
Nuestra Expedición "En Busca de la Mariposa Isabelina" trata de recrear aquellas interminables búsquedas de Graells, que durante años rastreó cada rincón de la Sierra de Guadarrama, tratando de localizar a una extraña y esquiva criatura.
Existen tres métodos para localizar a las Isabelinas: Mediante feromonas, mediante potentes cebos lumínicos, o mediante rutas nocturnas que recorran la profundidad de los bosques donde habita.
El uso de feromonas implica manejar hembras criadas en cautividad, o adquirir una feromona sintética recientemente sintetizada en Francia, un método que se aleja por completo de nuestra fisolofía ecoturística.
Cartel anunciador de salidas nocturnas que usan feromonas sintéticas.
El otro método consiste en el uso de potentes cebos lumínicos mediante bombillas de vapor de mercurio que requieren del uso de un generador de corriente. Este método tampoco nos gusta por el tremendo impacto que ocasiona, tanto por la cantidad de especies a las que afecta como por el uso del generador de corriente (ruidos, contaminantes...). 
Cebo lumínico que utiliza bombillas de vapor de mercurio.
Nuestro método trata de ser lo más inocuo posible tanto para el medio ambiente como para la propia Mariposa Isabelina. 
Su efectividad es mucho menor (un encuentro de cada diez intentos), pero ello no le resta encanto a una experiencia que resulta mucho más interesante. 
Este año nos hemos encontrado con una dificultad añadida: Una de las primaveras más secas y calurosas de los últimos años. Sospechamos que las crisálidas han despertado mucho antes de lo previsto.   
La primera de nuestras salidas, prevista para el 12 de mayo, tuvo que ser aplazada por causas meteorológicas, de modo que la realizamos el día 26 de mayo. Realizamos una travesía con varias esperas que no dieron resultado.  
A la semana siguiente recibimos la visita de Alicia y Ben, procedentes de Gran Bretaña. Vinieron con la intención de realizar un documental sobre la "Spanish Moon Moth", que es como ellos conocen a nuestra joya entomológica. Con ellos realizamos varias salidas por distintos escenarios, pero con ninguna de ellas logramos el avistamiento. No obstante, lograron filmar a las Isabelinas a través del Insect Park, que utiliza feromonas y potentes cebos lumínicos.
Antes de regresar a Gran Bretaña, les acompañamos en una visita muy especial que organizamos para la ocasión: Los Laboratorios del Colegio de los Agustinos "Alfonso XII ", en el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, lugar donde se conservan las colecciones privadas de Mariano de la Paz Graells.
Fue muy emocionante para ellos encontrarse con los mismos ejemplares de Isabelinas utilizados por el propio Graells en 1849.
Ayer 9 de junio realizamos la última de las salidas programadas, visitando los mismos lugares donde fue descubierta la especie, y los mismos escenarios donde las hemos visto en otras ocasiones. 
Nuestras salidas incluyen la visita a la Placa de la Mariposa Isabelina, ubicada en el interior de los Pinares Llanos de Peguerinos. Se trata del único monumento conocido dedicado a un insecto en el mundo. 
Este año no tenemos más remedio que darlo por perdido, en cuanto a observaciones de la Mariposa Isabelina. No obstante, estamos convencidos de que ha sido una gran experiencia para los clientes que nos han acompañado en estas salidas, apostando con ello por un ecoturismo serio y responsable con la naturaleza. 
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1 comentario:

  1. Mágico y divertido. A falta de mariposa unos compañeros estupendos y un paisaje maravilloso. Me quedo con las risas durante la cena y la sensación en mis pies al pisar la gayuba. GRACIAS!!

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