sábado, 28 de enero de 2017

Cerro Minguete (Valle de La Fuenfría, Sierra de Guadarrama) con raquetas de nieve.

Por fin cae una buena nevada en la Sierra de Guadarrama, una circunstancia que nos obliga a actualizar nuestro programa improvisando salidas con raquetas de nieve, como la Ascensión al Cerro Minguete, uno de los mejores itinerarios para realizar en condiciones óptimas de nieve.
Nos acompañan Jorge (El Escorial), Eduardo (Colmenar Viejo), Fabián (San Lorenzo de El Escorial) y Juan Carlos (San Sebastián de los Reyes). 
Partimos de Las Dehesas de Cercedilla, en pleno corazón del Valle de La Fuenfría, dentro del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama.  
Las condiciones de nieve son excelentes, pero en el Puerto de La Fuenfría la niebla y las rachas de ventisca podrían complicarnos la ascensión al Cerro Minguete.
Pudimos localizar numerosos rastros de la fauna silvestre, principalmente corzos, zorros y jabalíes. Las aves apenas se dejaron ver, pero durante nuestro trayecto por el interior de los bosques, sorprendimos algún Carbonero Garrapinos (Periparus ater) y varios Mirlos (Turdus merula) haciendo acopio de alimentos. 
Tal y como se esperaba, las rachas de ventisca en la cumbre del cerro apenas nos dejaron disfrutar de la cumbre, teniendo que dirigirnos hacia la vertiente sur para resguardarnos del frío.
De vez en cuando la niebla se disipaba permitiéndonos disfrutar del paisaje, con vistas excelentes hacia Siete Picos.  
Regresamos cruzando el espeso pinar del Valle de La Fuenfría, cubierto de tanta nieve que en ocasiones nos hundíamos hasta las rodillas. Pero gracias a las raquetas podemos progresar sin demasiada dificultad, a la vez que disfrutamos de una sensación de libertad muy placentera que resulta difícil de describir. 
Además del hermoso Tejo del Puente de los Descalzos, localizamos varios Acebos, dos de las especies vegetales más singulares del Valle de La Fuenfría, ambas protegidas por la ley.
En definitiva, una jornada fantástica de nieve en la sierra que, sin duda, repetiremos varias veces a lo largo de este invierno. 

domingo, 15 de enero de 2017

Observación del Buitre Leonado (Sierra de Guadarrama, Madrid).

El Buitre Leonado (Gyps fulvus) acaba de comenzar la temporada de cría y las parejas están ya instaladas en los nidos, recién reconstruidos para la ocasión.
Iniciamos, por tanto, una nueva temporada de nuestra Expedición Ibérica basada en la Observación del Buitre Leonado
Nos acompaña Jorge (El Escorial), uno de nuestros clientes habituales, "enganchado" al Ecoturismo y amante de la Naturaleza escurialense. Viene con su potente equipo fotográfico, dispuesto a obtener un buen reportaje gráfico del gran carroñero de estas montañas. 
Pudimos comprobar que los tres nidos que vistamos están perfectamente reconstruidos y ocupados.
Durante el transcurso de nuestras observaciones, pudimos comprobar que en uno de los nidos, una hembra parece estar ya incubando. En los otros dos todavía no se ha producido la puesta.
En este nido, se aprecia muy bien la labor de reconstrucción que han estado realizando las parejas durante esta primera quincena del mes de enero, pues podemos ver las ramas todavía verdes, extraídas directamente del bosque.
En el cantil de la buitrera, un enorme ejemplar parece estar velando por la seguridad de la colonia, observando a su alrededor posibles amenazas y alzando la vista al cielo en espera de avistar alguna "tropa" que haya salido en busca de carroña.
Fieles a nuestro estilo y sin olvidar en ningún momento los principios básicos sobre los que se asienta un Ecoturismo sostenible y responsable, instalamos nuestro observatorio a una distancia lo suficiente prudencial para evitar la más mínima molestia a las rapaces.

viernes, 13 de enero de 2017

La Super Luna desde el Monte Abantos (Sierra de Guadarrama, Madrid).

La órbita de nuestro satélite La Luna sigue estando muy próxima a la Tierra, permitiéndonos verla un poquito más grande de lo habitual.
Hoy viernes 13 de enero es la primera Super Luna del año 2017, y las condiciones atmosféricas son favorables para disfrutarla en su máximo esplendor. Las bajas temperaturas anunciadas para la noche de hoy, en torno a los -2ºC, no han desanimado a  cuatro intrépidos expedicionarios que se han apuntado a nuestra actividad.
Juan, Enrique y Jaime han venido desde Madrid, animados por las sensaciones que les transmite una experiencia única en la Naturaleza. Y Fabián, que ya nos ha acompañado en otras actividades, no ha querido perderse la oportunidad de pasar con nosotros una prometedora velada en la montaña.
Mientras cenamos contemplando la luna arrimados al calor de una improvisada fogata, un Zorro (Vulpes vulpes) se acercó a nosotros con serias intenciones de unirse a la fiesta. 
Incomprendido y mal conocido, el zorro habita en nuestros bosques y campos llevando una vida muy discreta. Sus hábitos nocturnos unidos a una extraordinaria astucia y una gran desconfianza, impide que podamos verle durante el día.
En esta época del año la única fuente de alimento de la que dispone el zorro son los pequeños roedores y algo de carroña que pudiera encontrar. Por lo que no es de extrañar que busque activamente alimento de todo tipo, como el que pudiera llevar consigo un inesperado grupo de montañeros que ha tenido la osadía de irrumpir en sus dominios en plena noche.
Tras la cena, iniciamos el descenso por el interior del bosque y visitamos la Cruz del Niño Pedrín, de quien nos acordamos en noches como estas, siempre desde el respeto y la consideración.

sábado, 7 de enero de 2017

La Cruz de Rubens (San Lorenzo de El Escorial, Madrid).

Se acaban las Navidades y es tiempo de alejarse de los excesos y de recuperar la forma física. Y para ello nada mejor que salir al campo y disfrutar del aire puro de la Montaña.
Nuestra propuesta para un día como hoy vuelve a ser la La Cruz de Rubens, un emblemático lugar escondido en un rincón del Pinar de Abantos, en San Lorenzo de El Escorial.
Raquel (San Lorenzo de El Escorial) se une por primera vez a una de nuestras actividades, esperando conocer por qué hay un lugar cerca del Puerto de Malagón vinculado al ilustre pintor alemán Rubens.
Para Alicia (Collado Villalba) también ha sido la primera vez en acompañarnos y en descubrir el Ecoturismo que practicamos.
Oscar (Madrid) ya conoce nuestras actividades y hoy se ha animado a venir para descubrir esa misteriosa Cruz de Rubens. 
Durante el itinerario explicamos la importancia que tiene el Pinar de Abantos para los escurialenses, un monte que les fue cedido en 1795 por Carlos IV y que a punto estuvo de acabar en manos privadas durante el período de las desamortizaciones. 
En 1871 se instaló en el Monasterio de San Lorenzo de El Escorial la Escuela Superior de Montes. El Monte Abantos pasó a depender de esta Escuela, quien proyectó ejecutar su reforestación, eligiendo para ello el Pino Resinero (Pinus pinaster) y el Pino Silvestre (Pinus sylvestris), las dos especies de pino más representativas de los bosques guadarrámicos. 
Pero además de pinos, la Escuela plantó de forma dispersa o formando pequeños grupos otras especies arbóreas como Pinsapos (Abies pinsapo), Hayas (Fagus sylvatica), Alerces (Larix decidua), Cipreses (Cupressus macrocarpa), etc. 
Tan pronto como nos metimos en el bosque nos sorprendió un grupo de Rabilargos (Cyanopica cyanus), un córvido originario de China, probablemente introducido en la Península Ibérica por los navegantes portugueses. 
Detectamos la presencia de otras aves habituales en el Monte Abantos, como el Trepador Azul (Sitta europaea), el Carbonero Común (Parus major), el Carbonero Garrapinos (Periparus ater), o el Acentor Alpino (Prunella collaris).
Con la ayuda del telescopio terrestre pudimos comprobar que una de las parejas del Buitre Leonado (Gyps fulvus) tiene ya acondicionado su nido en la cornisa.
Después de la observación de los nidos de los buitres alcanzamos la cornisa sobre la que se localiza una de las tres cruces del Monte Abantos.
Visitamos también este bonito Belén, emplazado en un lugar de gran belleza.
Y por fin llegamos al lugar que el historiador sanlorentino Luis Manuel Auberson determinó como el lugar más probable desde donde Rubens pintó aquel misterioso cuadro. La cruz está hoy escondida en medio del bosque, rodeada de pinos que no permiten divisar el Monasterio, tal y como lo divisaba Rubens en el año 1629. 
Cuadro de Rubens del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial
Tras visitar las cruces, iniciamos el descenso por el Puerto de Malagón, pasando por el Hayedo del Abantos y el mirador de los Alerces, otros dos de los "secretos" que atesora el Monte Abantos.

domingo, 1 de enero de 2017

Año Nuevo en la Naturaleza: Circular de Malagón (San Lorenzo de El Escorial, Madrid)

Amanece el Año Nuevo con una densa y gélida niebla que cubre la mayor parte de la provincia de Madrid, una niebla que llegó a San Lorenzo de El Escorial durante las primeras horas de la mañana. 
Navegando por internet, Álvaro (Aravaca, Madrid) llegó al portal www.senderismo.net, y encontró nuestra propuesta para recibir el Año Nuevo en contacto con la Naturaleza, una propuesta que le convenció para llevar a San Lorenzo de El Escorial a sus padres Carlos y Rosario.
Aunque la densa niebla cubría ya buena parte del San Lorenzo de El Escorial, un poco más arriba, en el Puerto de Malagón, luce un sol espléndido.
El Monte Abantos recibe su nombre por el Alimoche, una rapaz carroñera que en tiempos de Felipe II anidaba en una de sus laderas. Hoy esos nidos están ocupados por el Buitre Leonado.  
Durante nuestro itinerario les mostramos algunos de los elementos botánicos más interesantes del Pinar de Abantos, como el Abeto Pinsapo (Abies pinsapo), el Alerce Europeo (Larix decidua), el Haya (Fagus sylvatica), el Fresno (Fraxinus angustifolia), el Roble Melojo (Quercus pyrenaica), el Pino Resinero (Pinus pinaster), el Pino Silvestre (Pinus sylvestris), la Jara (Cistus ladanifer), la Escoba (Cytisus scoparius), y un arbusto endémico de la Península Ibérica presente en el Puerto de Malagón: El Codeso o Cambroño (Adenocarpus hispanicus). 
Cambroño o Codeso en flor (Adenocarpus hyspanicus).
Observamos con los prismáticos al Pico Picapinos (Dendrocopos major),  al Buitre Leonado (Gyps fulvus), al Trepador Azul (Sitta europaea), al Carbonero Común (Parus major), al Chochín (Troglodytes troglodytes) y al Pinzón Vulgar (Fringilla coelebs).
Mientras nos tomamos el almuerzo, contemplamos en el horizonte la densa niebla que poco a poco se fue abriendo y despejando la vista de San Lorenzo de El Escorial.
Pero echando la mirada hacia el sur, un inmenso mar de nubes cubre el horizonte dejando asomar tímidamente a Las Machotas.
Álvaro vive actualmente en Múnich (Alemania), y nos dice que este paisaje con su mar de nubes le recuerda un poco a los Alpes. 
El paisaje desde estos recónditos lugares del Puerto de Malagón es digno de admirar. 
No es frecuente contemplar un mar de nubes desde lo más alto del Puerto de Malagón, de modo que nos sentimos afortunados por disfrutar de estas sensaciones tan reconfortantes en un día como hoy, el primero del año.
Durante el descenso cruzamos el pinar por una de las zonas menos conocidas del bosque, donde la naturaleza se presenta en su estado más puro y salvaje. 
Yesquero del Pino (Fomitopsis pinicola).
Antes de regresar a San Lorenzo visitamos el Refugio de Los Llanillos, lugar donde todavía se conservan los antiguos bancales donde se iniciaron los trabajos de reforestación del Monte Abantos a finales del siglo XIX.